Un persona optimista disfruta del éxito y aprende del fracaso
. Un pesimista tiene miedo de su propio éxito y sufre por los fracasos. Esa es la razón por la cual, la suerte se inclina del lado de aquel que disfruta y aprende>>.

“Todos somos completamente independientes y autosuficientes… Sólo que pocos lo saben"

martes, 9 de octubre de 2012

Locus de control



LOCUS DE CONTROL
EXTERNO – INTERNO

El concepto de locus de control se refiere al grado con que el individuo cree controlar su vida y los acontecimientos que influyen en ella. En términos generales, constituye una expectativa generalizada o una creencia en la que se que se vive, relacionada con la previsibilidad y estructuración del mundo.

Locus de control interno: La persona con un LC interno percibe que los eventos positivos o negativos ocurren como efecto de sus propias acciones y que están bajo su control personal; así, estas personas valoran positivamente el esfuerzo y la habilidad personal.

Locus de control externo: Las personas de LC externo perciben el refuerzo como no contingente a sus acciones sino como resultado del azar, el destino, la suerte o el poder de otros; así, el LC externo es la percepción de que los eventos no se relacionan con la propia conducta y que por ende no pueden ser controlados de manera que no se valora el esfuerzo ni la dedicación.


·      Extracto de “Tus zonas erróneas” por Wayne W. Dyer.

¿Qué quiere decir ser “externo” en tu locus de control? En esencia ser “externo” quiere decir que tú responsabilizas de tu estado emocional en tus momentos presentes a alguien o algo externo sea algo que está fuera de ti mismo. Si te preguntaran: “¿Por qué te sientes mal?” y tú contestaras con respuestas como: “Mis padres me tratan mal”, “Ella me ofendió”, “Mis amigos no me quieren”, “No tengo suerte” o “Las cosas no van bien”, ello significaría que estás dentro de esta categoría externa. Y por lo mismo si te preguntaran por qué eres tan feliz y tú contestaras: “Mis amigos me tratan bien”, “Mi suerte ha cambiado”, “Nadie me está fastidiando” o “Ella se arriesgó por mí,” querría decir que aún estás dentro de un marco de referencia externo atribuyéndole la responsabilidad de lo que tú sientes a alguien o algo que está fuera de ti.

La persona que tiene un “locus” de control interno es la que coloca firmemente sobre sus propios hombros toda la responsabilidad por lo que él mismo siente y este tipo de persona es muy rara dentro de nuestra cultura.

Al contestar ese tipo de preguntas contesta con respuestas interiormente dirigidas como ser: “Lo que me digo a mí mismo es un error”, “Le doy demasiada importancia a lo que dicen los demás”, “Me preocupa lo que pueda decir la demás gente”, “No soy lo suficientemente fuerte para evitar ser desgraciado” y “No tengo habilidad suficiente para impedirme a mí mismo el no ser desdichado”.
Del mismo modo cuando la persona con coherencia interior está en buena situación contesta con referencias que empiezan con un “Yo” o “A mí” como por ejemplo: “Yo trabajé duro para ser feliz”, “Yo he logrado que las cosas me funcionen”, “Me estoy diciendo a mí mismo cosas positivas”, “Yo soy responsable de mí mismo y es aquí donde quiero estar”.

La paradoja de los monos y los plátanos


La paradoja de los monos y los plátanos

Para ilustrar la necesidad de preguntarse el porqué de las cosas, la necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y los plátanos.
En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unos plátanos. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para acceder a los plátanos, los experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría. Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender en busca de un plátano, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.
En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación.
El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría hiciera su aparición. Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera.
Los experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador.
Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.
En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.
A esto se le llama "mentalidad colectiva" o, incluso, "inteligencia colectiva" y en la psicología está relacionado con la Weltanschauung o Cosmovisión
La cosmovisión es una estructura que contiene los paradigmas de una época o región, reglas por las cuales las personas se han de comportar. Por ejemplo, los monos del experimento han decretado que no se puede subir o acercarse a la escalera, y ningún otro mono lo cuestiona. Se tienen que respetar los paradigmas que tu sociedad te impone, si no lo haces, serás etiquetado, excluido o castigado por los demás. Y así funciona la mente humana, que le podemos hacer. 


“Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”
                                                                                                 Albert Einstein

miércoles, 5 de septiembre de 2012


“Chocolate Caliente para el alma”, me llamó mucho la atención la historia de Frank, la cual resumo a continuación:

Frank deseaba volar al espacio, era su sueño de niño, como en los pueblos pequeños de Estados Unidos no había mayores oportunidades, se hizo maestro de ciencias. Un día recibieron una convocatoria los maestros para competir por un vuelo espacial de la NASA, ¡la oportunidad que había soñado!, no solo estaría cumpliendo su sueño, sino también honrando a su pueblo que creía en él. Hicieron la elección entre 11,000 aspirantes y él fue de los 100 elegidos, el grupo se fue depurando mediante pruebas, para al final quedar únicamente 15, a los cuales sometieron a un curso de dos semanas arduas de preparación con simuladores de falta de gravedad y varias pruebas más, luego se despidieron para esperar la respuesta.

En su casa revisaba la correspondencia día a día, esperando tan preciada respuesta, ¡tenía que ganar!, no podía defraudarse a sí mismo, a su familia, a sus alumnos y a la gente del pueblo que confiaba en él.

Por fin llegó la devastadora noticia, no sería el primer maestro en salir al espacio: la NASA había elegido a una maestra de Concord, New Hampshire, llamada Christa McAluffie. El optimismo fue desplazado por depresión, furia y falta de confianza. Buscó consuelo en el papá y solo recibió las siguientes palabras “NADA OCURRE SIN MOTIVO”, lo que incrementó su ira ¿Qué consuelo es ese? ¿No se le ocurría nada mejor que decir? En ese momento no entendió nada.

El martes 28 de enero de 1986, la fecha con que había soñado desde hace 25 años antes, vieron en el televisor el despegue del Challenguer con familia y amigos. Mientras se alejaba de la torre pensó para sí mismo “¡HABRIA SIDO CAPAZ DE CUALQUIER COSA POR ESTAR ALLÍ!” Setenta segundos después, el Challenguer estalló, matando a cuantos iban a bordo, incluida la maestra McAluffie, de inmediato recordó las palabras de su padre, nada ocurre sin motivo.

Esta historia de la vida real me llevó a la reflexión de que detrás de todo acontecimiento que parezca negativo para nosotros, siempre existen efectos positivos y en mayor medida de lo que pensamos. Esto lo escribo para que reflexionemos sobre ello y saquemos nuestras propias conclusiones, yo escribí al inicio un ejemplo de mi vida, pero realmente son muchos.

sábado, 25 de agosto de 2012

Como tratar con gente imposible


COMO TRATAR CON GENTE IMPOSIBLE


1.  Convéncete de que la gente imposible existe, y que tú te encontrarás con ella de cuando en cuando. No hay nada que puedas hacer para evitarlo. El primer paso es hacerle frente a la realidad: si piensas que debes de estar tratando con una persona imposible, estarás en el camino correcto. Ante la duda, procede como se detalla más abajo. Los dolores de cabeza que te ahorrarás serán en beneficio tuyo.

2. Sé consciente de que algunas personas no son compatibles en absoluto. Algunas veces, una persona que pasa desapercibida para otras personas, resulta una persona intratable para ti personalmente. La mayoría de las relaciones entre las personas, contienen muchos grados de grises, pero algunas personas los mezclan como si fueran aceite y agua. Es común oír decir a esa persona tan difícil para ti que "Al resto de las personas les caigo bien". Esto es una forma de intentar echarte las culpas a ti, así que no hay que seguir por ahí. El problema no es como esa persona interactúa con los otros. El problema está en que, el modo en que los dos interactúan es terrible. Recuerda que echar la culpa nunca cambia los hechos. Para debatir esto, diles que es una falacia lógica, o específicamente un "Ad hominem" (rebatir que una cosa es falsa o verdadera dependiendo de quien la utilice, cuando debe ser verdadera o falsa porque lo es en esencia sin importar las circunstancias).

3. Entiende que no eres tú, son ellos. Esto puede ser sorpresivamente difícil, considerando que la gente imposible tiene una completa maestría en culpar a los demás. Si estás tratando con una persona imposible, se te dirá probablemente, como una pre-suposición normal, que cualquier cosa es culpa tuya. No es así. Como se dice vulgarmente "se necesitan dos personas para un tango". La realidad es que, cuanto más te echan la culpa a ti, más caen ellos mismos en falta. Métete en la cabeza que esto no es para ser usado como un modo de culpabilizarlos. Culpabilizar es lo que la gente imposible hace, y además lo hace bien. En cambio, tú estás solo echando en cara los actos, por tu propio bien. Habiendo dicho esto, he aquí una cosa muy simple a decir: Si tú aceptas la responsabilidad de tus propias faltas y decides mejorar tú mismo, no eres probablemente tú. Recuerda también que la gente imposible puede no cometer errores.

4. Desactívalos. Permanece en calma, y no sueltes palabras ofensivas hacia ellos, hagas lo que hagas, no grites - eso solamente los estimula a continuar con esa conducta difícil-. Trata de ignorarlos. Trata de apartar la mirada o de cambiar el tema. Encuentra algo con lo que puedas estar a gusto, o puedas elogiarlos. No te conviertas en sus cómplices, culpando o quejando, bajo ninguna circunstancia. No hables mal delante de ellos, o de otra persona, porque entonces te estás poniendo a su nivel. Añade algo positivo. Enfoca la conversación en alguien o algo positivo. ¡Sobretodo debes permanecer en calma!

5. Conciénciate de que no puedes conducirte de la misma manera con una persona imposible, que con cualquier otra. A veces necesitan que se les trate como niños. Renunciar a toda esperanza de enganchar a estas personas en alguna clase de conversación razonable. Eso nunca ocurrirá, al menos contigo. Recuerda lo que ocurrió en las cincuenta últimas veces que intentaste tener una discusión civilizada sobre el estado de tu relación con esta persona. La realidad es que, después de cada intento acabas siendo culpabilizado por todo. Decide ya dejar de golpearte la cabeza contra la pared.

6. Protege tu autoestima. Si tienes que convivir a menudo con alguien que trata de describirte como la fuente de todos sus males, necesitas dar pasos positivos para mantener una imagen positiva de ti mismo. Recuérdate constantemente que la opinión de esa persona, no es necesariamente la verdad. Entiende que, a veces, las personas difíciles son particularmente "desafiantes". Si los ataques tienen poca base en hechos primarios o superficiales, descártalos. Tú no puedes ser posiblemente tan malo como esa a persona le gustaría que creyeras tú. No te defiendas, sin embargo, con demasiada fuerza. Eso solo provocaría que esa persona te ataque en otro momento.

7. Cuídate de la ira. Si te ayuda, considera el hecho de que tu ira es actualmente un regalo precioso para esa persona imposible. Cualquier cosa que tú hagas o digas mientras estás enojado, será usada contra ti, una y otra vez. La gente difícil tiende a tener una memoria extraordinaria, y no vacilarán en usar una lista interminable de las discusiones del pasado contra ti. Cinco años después de este momento, podrías estar oyendo el consejo airado que tu hiciste hoy (y que tú no habías pensado hacer en un primer momento). La "gente imposible" aprovechará, como si fuera de oro, cualquier cosa que les proporcione la oportunidad de culpar al otro.

8. Renuncia a la autodefensa. Entiende muy claramente que no se puede luchar contra ese tipo de personas; se les llama "imposibles" por una razón. Para ellos, tú eres la fuente de todas las irregularidades y nada de lo que tú digas o hagas va a hacerles ver tu punto de vista. Tu opinión no tiene ninguna consecuencia, porque tú ya eres culpable de antemano, no importa por qué.

9. Entiende que, eventualmente, tú y esa "persona imposible" tendrán que separarse en el camino. Ya sea un amigo, un jefe, un pariente, o un(a) esposo(a), el momento de dejarlo se manifestará en cualquier momento. Mantener una relación con una "persona imposible", es, literalmente, imposible. Si no puedes (o no quieres) hacer una despedida inmediata, haz una despedida mental. Prueba a pensar mentalmente que ya has dejado esa relación. La única cosa que te falta hacer, es esperar que esa realidad física se lleve a efecto.

10.        Evita que esa "persona imposible" te convierta en un "clon" de ellos. Si ni tienes cuidado, podrías encontrarte adoptando gran parte de tu propia conducta al ofensor, incluso si no estás haciéndolo voluntariamente. Evita completamente culpabilizarte, entendiendo que ese es precisamente el modo que la otra persona es. Esas cosas definen las acciones de las "personas imposibles", y nada de lo que puedas hacer, cambiará ninguna parte del pasado.

11.         Sé un administrador. Es más, su tarea en esa relación es manejar a la "persona imposible", de manera que él o ella produzca el menos daño posible en tu persona. Como gerente, tu mejor recurso es el silencio (que realmente es de oro, en algunos casos como el presente), y abandonar toda esperanza de "fijar" a la "persona imposible". La persona imposible no atiende a razones. No pueden (e incluso si pudieran, no lo harían). Tú no puedes convencerlos de que tienen su parte de responsabilidad en los problemas entre ustedes. No reconocen sus defectos (o si lo hicieran, no tratarían de mejorar), por una razón muy lógica: ellos no tienen defectos. Usted debe entender y manejar esta mentalidad, sin tener sensación de culpa y sin ceder a la ira. Por supuesto que es más fácil decir esto que hacerlo. De hecho, si lo intentas, no lo harás bien de vez en cuando, pero con el paso del tiempo, te convertirás un gestor experto.

12.        Date cuenta de que la "gente imposible" participa en proyección. Comprende que vas a ser acusado de muchos (o de todos) aspectos. Si tu "persona imposible" diera un vistazo a este texto, le parecería una página dedicada expresamente para ti. ¡Prepárate para el hecho de que todos los defectos y fallos de esa "persona imposible" siempre se te atribuirán a ti! Recuerda que, en sus mentes, ¡tú eres el culpable de todo! Tendrán un suministro inagotable de argumentos para apoyar eso, y si cometes el error de encolerizarlos, serán más que felices de poder decirte el por qué eres tú en realidad la "persona imposible", y, ¡que ironía es que estés bajo la impresión equivocada de lo que en realidad son ellos.

13.        Sé lo contrario que ellos: una persona accesible. Actúa como un ejemplo de tolerancia, paciencia, humildad, y siempre con algo de amabilidad (a pesar de lo difícil que pueda llegar a ser)--porque estas son todas las cosas que esas personas imposibles no son, o no son tan buenas. Todos nosotros estamos influenciados por la gente de nuestro entorno-- ellos no tienen que ser perfectos todo el tiempo y tú tampoco. Da respeto porque tú eres humano. Si tú no recibes respeto, ese es, tristemente, el problema de ellos. Da comprensión y tú serás comprendido. Últimamente esta clase de conducta, es probablemente la única cosa que podrías posiblemente aportarles. Ellos no pueden cambiar en nada, pero tú puedes ciertamente esperar una diferencia.